Pink Floyd

Los 10 Mejores Álbumes De Pink Floyd

A todo el mundo le gusta una canción de Pink Floyd como mínimo. Sin embargo, es más que probable que desconozcáis quiénes siguen en la banda a día de hoy, cuántos años han pasado desde su último álbum o cómo de cabreado anda Roger Waters con que la marca “Pink Floyd” siga adelante sin él; pero sin lugar a dudas la banda continúa entre las más queridas por todos de una u otra manera. Siempre que te pases por tu tienda de discos de confianza, es imposible no encontrarte en tu camino vinilos antiguos de la banda con las esquinas dobladas y pintarrajeados por todas partes ya que sus discos han sido parte de la educación musical de millones de personas en el mundo entero.

Tras más de cincuenta años como parte del imaginario colectivo, podemos afirmar que han tenido momentos absolutamente brillantes mezclados con etapas más prescindibles. En este artículo, nos vamos a centrar en la banda con sus miembros originales, por lo que vamos a pasar de largo por la etapa del grupo sin Waters en sus filas. Waters fue la fuerza motriz tras The Wall y The Final Cut, forzándonos a todos a presenciar su perversa obsesión con lidiar con sus problemas latentes con sus padres mientras que David Gilmour sustituyó lo que debería haber sido tiempo en el estudio de grabación por irse a hacer la compra y preparar su último álbum en solitario. Eso no quiere decir que Division Bell o The Endless River se merezcan aparecer cerca de este top 10 porque, lo has adivinado, son bastante malos. Con este artículo, nos hemos propuesto hacer un repaso a la carrera de la mayor banda de rock de todos los tiempos.

Algunos de sus álbumes tienen un culto detrás de ellos que roza la histeria, mientras que otros menos conocidos merecen que les prestemos más atención. Os dejamos con nuestro top 10:

10. The Final Cut (1983)

Roger Waters publicó su primer álbum en solitario en 1983 y… ¡un momento! ¡Este disco se lanzó como un disco de Pink Floyd! Lo cierto es que el resto de los miembros de la banda en este punto eran casi inexistentes (Richard Wright ya había dejado oficialmente el grupo), y la aportación de Gilmour se ciñó tan solo a cantar en el único single que salió de The Final Cut: “Not Now John“. Aunque este álbum tiene algunos momentos de atractiva sinceridad, lo cierto es que fue fue el último álbum de Pink Floyd tal y como les conocíamos, y por ello arrastra cierto ambiente enrarecido.

Mejor canción: “The Final Cut

9. The Wall (1979)

¿Lo has oído? Es un álbum conceptual, de veras. Ahora en serio, este es probablemente uno de los álbumes más sobrevalorados de todos los tiempos. No nos linchéis todavía. Si no fuese por The Wall, no habríamos podido disfrutar de todos esos espectáculos con láseres en planetarios de todo el mundo; por lo que no podemos ignorar la importancia que este álbum tuvo en el mercado del entretenimiento nocturno y bañado en alcohol. Sin embargo, escuchando The Wall a día de hoy, queda claro lo melodramático y sobredimensionado de su contenido. No es una coincidencia que las tres mejores pistas del álbum son las que cuentan con Gilmour como co-escritor. Ay, Roger.

Mejor canción: “Comfortably Numb

8. A Saucerful Of Secrets (1968)

Este álbum tiene el interesante factor diferenciador de ser el único álbumo de Pink Floyd en el que estaban presentes todos los miembros originales de la banda (Waters, Gilmour, Wright, Nic Mason y Syd Barrett). La pista homónima contiene 12 minutos de inspirada exploración psicodélica en un momento en el que el rock psicodélico aún andaba en pañales. En muchos aspectos, este álbum se adelantó a su tiempo. Pero quizá lastró un poco sus resultados que el líder estuviese perdiendo el juicio durante su grabación. Inconexo, incoherente, brillante y definitivamente merecedor de un hueco en tu colección de vinilos.

Mejor canción: “A Saucerful Of Secrets

7. Atom Heart Mother (1970)

Este álbum, bastante infravalorado e injustamente ignorado, representa un cambio notable en el panteón de Pink Floyd. Escuchándolo con los ojos cerrados, puedes ver a Waters en medio de la campiña inglesa, sentado encima de una valla y tocando su guitarra al sol, cantando líneas como: “If I go insane, please don’t put your wires in my brain” (si me vuelvo loco, por favor no pongáis cables en mi cerebro): una premonición de lo que nos entregaría en un futuro. Gracias a los largos jams de “Atom Heart Mother Suite” y “Alan’s Psychedelic Breakfast“, Pink Floyd comenzaron a solidificar su influencia dentro del panorama rock de su épica.

Mejor canción: “Alan’s Psychedelic Breakfast

6. The Piper At The Gates Of Dawn (1967)

Le debemos a Barrett un gran álbum de Pink Floyd. Este álbum representa todo lo que había en la cabeza del genio en toda su desordenada gloria. El ingeniero de sonido, Pete Bown, resume toda la experiencia tras escuchar “Interstellar Overdrive“: “Abrí la puerta y casi me cago encima… Dios mío, qué sonido tan atronador. Jamás había escuchado algo así antes”. No tenemos nada más que añadir.

Mejor canción: “Interstellar Overdrive

5. Obscured By Clouds (1972)

Sin lugar a dudas, el disco de Pink Floyd más ignorado y el que mejor suena a día de hoy. Probablemente uno de los discos mejor editados y de fácil escucha del grupo, con todas sus canciones por debajo de los seis minutos de duración y lleno de efectivos riffs de guitarra de la marca Gilmour. “Free Four“, uno de las canciones destacadas, emplea un ritmo irresistible, acompañado del más que extraño sentido del humor de Waters. ¡Fiesta!

Mejor canción: “Free Four

4. The Dark Side Of The Moon (1973)

Puede que hayas escuchado este alguna vez… No hay un rincón en el mundo entero en el que este álbum no levante pasiones y sobran los motivos. Producción impecable, inspirado, cohesivo y un pelín teatral; este álbum catapultó a Pink Floyd a la estratosfera de la historia de la música. El mercado de reediciones en vinilo está en deuda con este álbum, que no se os olvide.

Mejor canción: “Brain Damage/Eclipse

3. Animals (1977)

Lo único negativo que podemos decir de este álbum es que durante su gira Waters se volvió totalmente ensimismado y escribió The Wall tras escupir a un fan durante un concierto. Enfundada entre dos bellísimas odas de 90 segundos de inusitada vulnerabilidad, la miga de este álbum está en las tres canciones que se cuentan entre lo mejor que el grupo jamás editó gracias a sus devaneos guitarreros. Este disco representa la etapa de una banda al final del camino de lo que estaban listos para soportar en la relación musical entre ellos pero, joder, consiguieron convertir toda esa agresividad en algo hermoso en Animals.

Mejor canción: “Dogs

2. Wish You Were Here (1975)

Sabemos que no somos los únicos a los que se les ponen los pelos de punta cada vez que “Wish You Were Here” empieza a sonar en la radio. Sí, esta es la canción del álbum que todo el mundo conoce, pero el resto de lo que os vais a encontrar dentro es exactamente igual de especial e irrepetible. Y luego está esa portada, que sabemos que ya habéis visto un millón de veces pero que sigue siendo tan distintiva y reconocible. No os vamos a intentar de convencer más, necesitáis este disco en vuestra Colección y cuanto antes mejor.

Mejor canción: “Wish You Were Here” (y “Shine On You Crazy Diamond” también)

1. Meddle (1971)

Este disco representa a los Pink Floyd más desvergonzados, puros, libres de pretensiones y cómodos como artistas y como grupo. Los más de 20 minutos de la cara B “Echoes” se puede mirar a la cara con todo el mejor rock psicodélico jamás producido. Por otra parte, su cara A es un jam de funk monótono algo menos destacable. Pero centrándonos en esa cara B, tenemos que decir que su atmósfera ambient etérea de larga duración les emparentarían para siempre con lo mejor de Popol Vuh. Pink Floyd nunca estuvieron más centrados que aquí, Meddle fue un álbum que nació directamente de sus ansias por impresionar. Este álbum marcó un nuevo comienzo para la banda y no desaprovecharon la oportunidad de demostrar hasta dónde eran capaces de llegar. En uno de los momentos más inspirados, la fantástica “Fearless“, Gilmour canta: “You pick the place and I’ll choose the time, and I’ll climb that hill in my own way” (tú eliges el tiempo y el lugar y yo treparé esa montaña a mi manera). ¿No refleja este verso toda la esencia de Pink Floyd?

Mejor canción: “Echoes


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3 Comments
  • Nov 26,2019 at 22:55

    Una lista donde el número uno no es The Dark side… excelente!!

  • Jul 28,2019 at 19:07

    Me encanta la elección de Meddle como mejor album, y la mención a Echoes, que sin duda es la gran pieza de Pink Floyd. Recuerdo aún escuchar la cinta en el primer walkman que tuve en los ochenta…sublime psicodelia, si

  • Jul 27,2019 at 07:33

    Ay ay ay Division Bell bastante malo?? ¡Retractate! JAJAJA

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